5 causas de que se empañen las ventanas y qué medidas tomar al respecto

Apenas las temperaturas externas empiezan a descender, comienza lo que todos conocemos: pequeñas gotitas de rocío se instalan en nuestras ventanas. Primero se juntan en una esquina y, poco a poco, una capa de niebla cubre el vidrio por completo. Tener las ventanas empañadas es molesto, ya que impiden espiar a los vecinos. Pero además, la humedad acumulada puede, a corto y largo plazo, dañar el aislamiento de la casa. En el peor de los casos aparecen hongos que pueden ser dañinos para la salud. ¡Es motivo suficiente para hacer algo para combatirla!

Para poder lograr con éxito luchar contra este fenómeno, es bueno conocer cómo es que se produce. Dos son las circunstancias responsables de su aparición: por un lado, la temperatura del vidrio debe ser más fría que la de afuera y, por otro, la humedad del aire debe ser alta. Cuando ambas cosas suceden al mismo tiempo, el aire húmedo se condensa. Como el aire caliente puede absorber más agua que frío, enfría el vidrio de manera repentina y tiene que eliminar el exceso de agua. Así, el aire comienza a “sudar”.

Son variados los motivos por los cuales algunas ventanas y departamentos sufren más de este “sudor”. Algunas personas se sorprenden de que, a pesar de ventilar el hogar, sus ventanas siguen igual de mojadas que antes. Otras, en cambio, solo son afectadas de vez en cuando y en una ventana en específico. Aquí te presentamos cinco típicos casos de ventanas empañadas y te ayudamos a descubrir qué puedes hacer para contrarrestarlos.

1. Mala calefacción

Durante la época invernal, un pillo podría verse tentado a programar la calefacción de cierta manera que la diferencia de temperatura entre los vidrios fríos y la habitación no sea muy grande. Sin embargo, estaría cometiendo un error: al hacerlo así, si bien disminuye el llamado “punto de rocío” (es decir, la temperatura que debe tener una ventana para que el aire comience a “sudar”), no se logra eliminar la humedad en el aire. La temperatura fría de la habitación no será capaz de transportar el agua hacia afuera. Así que, al final, terminas congelándote y las ventanas se empañarán de todas maneras, incluso con solo 12 ºC de temperatura ambiental.

Un pequeño tip para usar la calefacción: por lo expuesto anteriormente, no deberíamos enfriar el departamento, sino que ventilar más seguido. De esa forma, ahorraremos costos en calefacción, ya que cuando los muros están fríos, se necesita mucha más energía para volver a calefaccionar una casa.

2. Ventilar incorrectamente

Otro de los motivos más comunes por los cuales nuestras ventanas se empañan tiene que ver con la ventilación. No nos cansaremos de repetirlo: ¡las ventanas inclinadas no tienen nada que ver con ventilar! El objetivo de ventilar es cambiar y movilizar el aire: si abres la ventana tan solo un poquito, el aire húmedo podrá enfriarse sin que tengas que abandonar la habitación. Por otro lado, tampoco hay que exagerar con la ventilación: es mejor abrir varias veces las ventanas por corto tiempo, que abrirlas por completo durante 30 minutos. Como te mencionamos anteriormente, esto hará que el aire del lugar necesite de más tiempo para volver a humedecerse.

3. Falta de movimiento de aire

Las plantas de interior, las cortinas y las persianas pueden verse muy decorativas junto a las ventanas. Sin embargo, también impiden que el aire se movilice y pueda circular. Por este motivo, no solo se acumula la humedad en donde sea más fácil causar daños, sino que también se esconde fácilmente y pasa desapercibida en primera instancia. Quien pueda alejar estos elementos decorativos de las ventanas afectadas, debería hacerlo lo más rápido posible.

4. Ventanas viejas

El problema de la mala circulación del aire afecta sobre todo a aquellos edificios antiguos con ventanas dobles. Esto porque la humedad del aire suele estancarse entremedio de los dos vidrios. De “ventilación” no queda nada. Además, muchas veces los cristales de estas ventanas suelen ser muy delgados, por lo que escasamente pueden contener el frío del exterior. Como consecuencia, muchas personas deben secar los vidrios con un paño varias veces al día para que, durante los meses de temperaturas bajo cero, no se escarchen. Sin embargo, existe un truco para luchar contra este problema: llena un calcetín con aserrín para gatos y ponlo en el espacio que queda entre los dos vidrios de la ventana doble. De esa manera, el aserrín absorberá la humedad del aire. ¡Nunca más tendrás que limpiar las ventanas durante la mañana!

5. Ventanas nuevas

Los vidrios con aislamiento moderno son capaces no solo de reducir el consumo de energía de la calefacción, sino que también las rabias de tener ventanas mojadas. Pero tampoco solucionan el problema por completo. A menos que el departamento esté tan bien sellado como un submarino, siempre habrá lugares desde donde se pueda colar el aire hacia dentro y hacia afuera. ¡En estos casos es muy importante encontrar un ritmo de calefacción y ventilación adecuado! El vidrio aislante casi no deja que se enfríe la parte que da hacia el interior de la habitación, pero el marco de la ventana sigue funcionando como un “puente de frío”. Si tienes muchos invitados en casa (que exhalan aire húmedo al mismo tiempo) o estás obligado a secar tu ropa recién lavada dentro de casa, de modo que el aire circula poco, existe la posibilidad de adquirir un deshumidificador eléctrico. Cuestan entre 30 y 300 euros (más electricidad). Habla con un profesional para descubrir cuál es el que necesitarías para tu hogar.

¡Que no cunda el pánico! La humedad del aire es algo normal. Tampoco es bueno cuando es muy baja, ya que seca la mucosa corporal y nos hace susceptibles a las enfermedades. Sin embargo, tampoco debiese ser tan alta. Los profesionales recomiendan que sea de un 40 o 60 %. De vez en cuando es útil adquirir un termómetro higrómetro para medir la humedad del ambiente. En la mayoría de los casos lograrás solucionar el problema de las ventanas húmedas calefaccionando correctamente tu hogar y, también, ventilándolo cuando es debido. Pero si no es así, recuerda nuestros consejos sobre el aserrín para gatos y el deshumidificador de aire. Si conoces a alguien que tenga este desagradable problema con sus ventanas, ¡comparte estos trucos con él!