8 Mitos de los salones de belleza que nos obligan a pagar más

Algunos salones de belleza “listos”, a menudo tratan de ganar dinero con los clientes más ingenuos, convenciéndolos de que se sometan a tratamientos innecesarios. Esto ha provocado que muchas de sus afirmaciones quedaran firmemente arraigadas en nuestras mentes.

En Hacer Juntos recogimos los mitos populares más comunes que deambulan por el mundo de la belleza.

1. Es mejor empujar la cutícula hacia atrás que cortarla

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No todo es tan sencillo. Tanto la manicura clásica (cortando la cutícula) como la europea (empujándola), tienen sus propias ventajas e inconvenientes. Es mejor cortar la cutícula si ha crecido demasiado y la piel alrededor de la uña ya está áspera. La europea es preferible cuando cuidas regularmente tus uñas y la cutícula simplemente no tiene tiempo para crecer demasiado.
Muchos se quejan de que la manicura clásica es demasiado traumática para la cutícula. Pero en realidad, todo depende de la profesionalidad del esteticista. Así que escoge cuidadosamente el tipo de manicura que más te guste o que sea más adecuado.

2. Las puntas abiertas pueden tratarse

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El único método que te dejará sin las puntas abiertas es un corte de pelo. Los tratamientos de cuidado de salones de belleza o las mascarillas caseras son capaces de hacer tu cabello más dócil o brillante. Pero no pueden “pegar” las puntas abiertas.

Algunos tratamientos en los salones pueden resolver temporalmente este problema. Por ejemplo, el alisamiento con queratina hará el cabello más liso y vivo. El producto que se aplica protegerá las puntas de que se abran más. Pero después de que vaya perdiéndose lavado tras lavado, el pelo se volverá aún más seco. Y todos los cabellos dañados seguirán abriéndose.
Por lo tanto, hay que evitar que se abran con un cuidado apropiado, o bien cortarlas cuando ya han aparecido.

3. El pelo crecerá más rápido si lo cortas una vez al mes

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El cabello de las personas puede crecer a distintas velocidades, pero en promedio suele hacerlo 1 centímetro al mes. Por lo tanto, la frecuencia con la que cortas tu cabello no afecta a su ritmo de crecimiento.
En este caso, es importante considerar el estado de tu pelo. Si está seco, quebradizo o con las puntas dañadas, el corte es muy recomendable (ver el punto anterior). Pero si tu cabello está saludable y el estilo de tu peinado te queda bien, entonces no hay necesidad de cortar el pelo cada mes.

4. Las uñas artificiales no respiran

La lámina ungueal recibe todos los nutrientes a través de la sangre. Por lo tanto, la afirmación de que “no respira“ debajo de las uñas artificiales o debajo del esmalte es errónea. Esto se deduce porque las uñas tampoco necesitan un ”descanso” de productos artificiales.
A veces son las mismas mujeres las que quieren descansar de las uñas acumuladas o del esmalte. Además, los quitaesmaltes pueden resecar la lámina ungueal. En estas pausas, las uñas y las cutículas deben ser humedecidas con aceites.

5. Los cosméticos caros son siempre mejores que los económicos

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Un fabricante que elabora la fórmula de un producto en su propio laboratorio y la pone en el mercado con una campaña publicitaria tiene que recuperar su inversión y obtener beneficios. Además, la composición de una crema o mascarilla puede incluir ingredientes realmente caros que no encontrarás en los cosméticos más económicos. Los productos de lujo pueden ser tanto costosos como eficaces.
Pero, con frecuencia, los fabricantes sobreestiman los precios de sus productos debido al uso de envases más caros y a la propia marca. En este caso, la composición y la eficacia de los cosméticos de lujo puede no diferir de las habituales en el mercado de masas.
Por lo tanto, presta atención a su composición y asegúrate primero con las muestras de prueba para que no te den gato por liebre.

6. En invierno y en verano, cuidados diferentes

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Los fabricantes de cremas y otros productos de cuidado han hecho una fortuna basándose en este mito. Nos convencen de que en invierno es mejor utilizar una crema más nutritiva y en verano, una emulsión ligera que no va a “engrasar” la piel. En parte, estas afirmaciones son ciertas, pero tienen sus escollos.
En realidad, una crema nutritiva en la época de las heladas se debe utilizar solo si vas a pasar más de 3 horas de actividad al aire libre. En este caso, la piel realmente necesita una protección adicional. Si planeas solamente llegar al trabajo y regresar a casa por la noche, también te puede proteger una crema normal, elegida según el tipo de piel.

7. Peinarse es beneficioso para el cabello

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Si te peinas muchas veces al día, el sebo se reparte a lo largo de la longitud del cabello y las puntas estarán lo suficientemente humedecidas y nutridas. Esto es cierto. Pero, al mismo tiempo, al cepillarse frecuentemente el pelo puede ensuciarse demasiado rápido. Y además el peine puede dañar notablemente las puntas si están secas y quebradizas.
Es mejor que utilices un producto ligero de cuidado del cabello y te peines no más de 2 a 3 veces por día. Como resultado, tu pelo quedará humedecido y no se dañará en exceso.

8. Los servicios exclusivos siempre son muy eficaces

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Muchos salones ofrecen servicios inusuales y agradables como, por ejemplo, una envoltura con chocolate o un masaje con piedras calientes. Y eso no tiene nada de malo si quieres mimarte un poco. Pero pocas personas se dan cuenta de que el efecto de tales procedimientos es demasiado insignificante si se compara con la cantidad de dinero desembolsada por ellos.
Si te apetece relajarte un día y gastar una suma importante, entonces ¿por qué no? Pero si en el salón te prometen que después de estos procedimientos perderás mucho peso, rejuvenecerás, eliminarás todas las toxinas o le dirás adiós a la celulitis para siempre, no debes creer estas palabras al pie de la letra.

Detalles a los que vale la pena prestar atención

El interior: es importante que todo alrededor esté limpio y al lado del administrador haya una esquina habilitada para el cliente, donde podrías obtener más información acerca de este salón de belleza.

Si el salón es medicinal, entonces puedes comprobar si tiene una licencia para proporcionar tales servicios. Para ello, solicita al administrador la autorización.

Si quieres hacerte una manicura, asegúrate de que las tijeras para uñas y cutículas se desinfecten adecuadamente después de cada cliente. Es mejor que las limas de uñas sean desechables.

El solarium debe desinfectarse después de cada cliente. Así que antes de entrar en la cabina, asegúrate de que haya sido limpiado.

Y lo más importante: no te calles. Si no te ha gustado el peinado, el maquillaje, el color del pelo resultante, la forma de las uñas o de las cejas, tienes que hacérselo saber. En un buen salón de belleza que cuida a sus clientes, los profesionales siempre corregirán su error o bien inventarán una forma de hacer que acabes finalmente satisfecho.