Aprende a GERMINAR tus propios PISTACHOS EN CASA paso a paso

Te enseñamos a germinar pistachos para tu huerto o como planta decorativa.

Si tienes un huerto en casa o te interesa aprender a cultivar plantas como decoración, puedes aprender a germinar pistachos. Lo mejor de todo es que puedes hacerlo con pistachos que tengas en casa, siempre y cuando no sean tostados. También puedes conseguirlos en tiendas de alimentación natural.

Esta actividad es especialmente interesante si hay niños en casa, ya que pueden aprender más sobre las plantas y les hace mucha ilusión cuidarlas para que crezcan.

Descubre a continuación cómo germinar pistachos paso a paso.

INGREDIENTES

Algunos pistachos sin tostar

Un vaso

Agua

Un platito

Servilletas absorbentes

Algodón

Una macetita

Tierra

PROCEDIMIENTO

1. Pela algunos pistaches y ponlos a remojar en un vaso de agua durante toda la noche para que se hidraten. No es necesario tapar el vaso ni dejarlo en un lugar oscuro.

2. A la mañana siguiente tomamos un pequeño plato y un par de servilletas absorbentes. Necesitamos crear las condiciones necesarias para que germinen: oscuridad, humedad y calor. En un plato un poco hondo vamos a poner la servilleta de papel doblada y vamos a colocar los pistachos en medio. Después los tapamos con otra servilleta y la humedecemos muy bien. También puedes usar papel de periódico o algodón.

3. Durante el proceso es necesario mantener la servilleta siempre húmeda, así que no dudes en agregar un poco de agua si ves que se empieza a secar.

4. Deja el plato en un rincón de la cocina con suficiente calor y al que no llegue la luz tan fácilmente.

5. Aproximadamente después del cuarto día podrás ver cómo los pistachos comienzan a germinar. Mantenlos bien cubiertos y húmedos durante unos días más, hasta que veas que todos han germinado, más o menos al séptimo día.

6. Ahora puedes trasladarlos a una maceta larga para que sigan creciendo. Puedes utilizar también una botella de plástico, sólo corta la parte de arriba y haz un par de hoyitos abajo con ayuda de un clavo o tijeras. Agrega tierra y un 20% de sustrato (puede ser de lombriz) para aportarle los nutrientes necesarios a la planta. Conforme vaya creciendo, podrás ponerle también cáscara de huevo molida, un poco de caldo y otros restos de comida para aprovecharlos.

7. Haz un agujero en el centro de la maceta, puede ser con el dedo o con un bolígrafo. Después toma uno de los pistachos y coloca la raíz que acaba de germinar en el hoyo sin forzarla. Cúbrela de tierra con mucho cuidado y sin apretar, y rocía abundantemente.

8. Pon tu maceta en un logar soleado y cuida que la tierra siempre esté humectada para que la planta pueda crecer. Pasada una semana podrás espaciar un poco más el riego, para que la tierra esté ligeramente húmeda todo el tiempo. ¡Así de fácil!