Ser una princesa no es tan sencillo: existen 14 cosas prohibidas que nunca puede hacer

Muchas niñas sueñan en su infancia con convertirse en princesas, desde el momento en que ven por primera vez las películas de Disney. Un castillo encantado, un hermoso príncipe y medio reino a tus pies, ¿existe algo mejor? Pero la vida de las princesas de verdad dista mucho de lo que parece a simple vista.

Por eso, Hacer Juntos ha recopilado para ti una lista de aquellas cuestiones que se prohíben a las princesas por el mero hecho de serlo, a diferencia de las mujeres normales.

14. Firmar autógrafos

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A Kate se le permite hacerse fotografías con sus ciudadanos, así como apretarles la mano, pero, bajo ningún concepto, firmar un autógrafo. Según las reglas de la corona, solo puede firmar documentos oficiales. El motivo de esta norma responde al temor de la reina Isabel II a que alguien pudiese falsificar las firmas y usarlas contra la familia real.

13. Trabajar en una oficina

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Antes de casarse, Kate trabajó durante algún tiempo en la empresa de sus padres, que se dedicaba a la entrega de mercancías y a la organización de celebraciones. Ahora, su trabajo es visitar los actos benéficos y presidir la apertura de escuelas y hospitales.

Corre el rumor de que a la duquesa no le gustan tales eventos y trata de evitarlos a toda costa. Como consecuencia de esto, recibió el apodo de “Lazy Kate”, ya que de todos los monarcas, ella es la que con más frecuencia falta a estos encuentros.

12. Comer mejillones y ostras

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No se sabe si Kate se puso muy triste el día en que se le ordenó no comer ostras. La prohibición deriva de que, si se almacenan de forma inadecuada, las ostras pueden provocar una alergia o convertirse en muy tóxicas. Y eso, para la duquesa y otros miembros de la familia real, está prohibido, ya que pone en riesgo su salud.

11. Hacerse una manicura llamativa

Ni piedras, ni lunas, ni cristal roto. Atendiendo al código que versa sobre la vestimenta real, la Duquesa de Cambridge solo puede usar una paleta de color carne. La manicura constante de Kate es de 2 tonos: rosado suave 28 Rose Lounge (Bourjois) y el nude 423 Allure (Essie).

Es una variante universal, por supuesto, ¡pero al menos podrían haberle permitido la clásica francesa! En gran medida, así resulta bastante aburrido.

10. Tener una página en las redes sociales

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En la familia real existe una prohibición que impide el uso de cualquier red social. Esta norma también se aplica para evitar que la información personal pueda hacerse pública.

No en vano en Twitter e Instagram sí existen cuentas oficiales de la corona, pero tratadas por profesionales de la comunicación, encargados de seleccionar con mesura las fotos y textos de las publicaciones.

¡Qué pena! Cuando tienes una vida tan ajetreada con tantas sesiones de fotos profesionales, ¡y ni siquiera puedes publicar tu ramo de flores en Instagram!

9. Besarse en público

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La reina Isabel II considera inaceptable permitir que se expresen en público los sentimientos e insiste en que sus nietos se comporten con moderación. Sobre esta norma, se rumoreaba que había enfriamientos en la relación en Kate y Guillermo, ya que siempre están distantes en público.

8. Ir de compras sola

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A Kate, como a cualquier persona, le gusta ir de compras. Pero no puede hacerlo a solas. Para realizar compras en supermercados y tiendas de moda en Londres, la duquesa debe ir acompañada de sus guardaespaldas.

En principio, parece incómodo: ¡siempre hay alguien a quién preguntar si te queda bien un vestido o no!

7. Llevar pieles

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Antes del matrimonio, Kate adoraba llevar pieles. Es fácil ver en Internet sus fotos entonces con abrigos con un cuello forrado de piel y sus gorros.

Ahora, la duquesa a veces puede portarlas, pero solo las de aquellos animales que no han sido sacrificados.

6. Votar

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Kate, al igual que otros miembros de la familia real, tiene prohibido votar y presentar candidatura alguna para el parlamento. Todos los monarcas se comprometen a guardar la neutralidad al objeto de no arruinar su propia reputación a causa de la política.

5. Llevar vestidos demasiado provocativos

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En su juventud, Kate a menudo optaba por un estilo llamativo y propio de su edad. Pero ahora debe vestir de forma sencilla y elegante. Sus imágenes son minuciosamente calculadas por sus estilistas para evitar cualquier insinuación contradictoria o ambigua.

4. Jugar al “Monopoly”

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En el seno de la casa real existe la prohibición de jugar al “Monopoly”, ya que se considera un juego sin sentido y dañino.

Aparentemente, a Kate no le ha entristecido esta regla. Lo importante es que no está prohibido jugar al hockey, precisamente, el deporte que ella adora.

3. Viajar con toda la familia

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Esta regla fue instaurada en el siglo pasado, cuando volar era muy peligroso. Básicamente porque, en caso de un accidente, se evitaría la muerte de todos los miembros de la familia.

No obstante, ahora esta regla a menudo se pasa por alto, ya que un vuelo no se considera peligroso.

2. Ocupar el lugar de otro

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Se dice en el cuento: “¿Quién se sentó en mi silla, quién ha comido de mi plato?” Todos los miembros de la familia real están obligados a cumplir las normas establecidas a la hora de tomar asiento y ocupar solo los que les corresponden. Además, si la reina termina con la comida, los demás también están obligados a dejar de comer.

¿Y si te has quedado con hambre? ¡Qué injusticia!

1. Visitar el salón de belleza menos de tres veces a la semana

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La duquesa siempre debe verse elegante y contar con un peinado impecable. Así las cosas, está obligada a visitar los salones de belleza no menos de 3 veces a la semana. Por supuesto, todas las transformaciones de la esposa del príncipe Guillermo se producen a puertas cerradas, ocultándose con celo de las miradas de la sociedad.