¡Si se te rompe una mercancía en la tienda, haz lo siguiente!

Cerca de mi casa recientemente construyeron una pequeña tienda. Básicamente, allí venden productos de limpieza del hogar y cosméticos, pero existen otros: por ejemplo, vasos y platos. El estante con estas delicadas y frágiles mercancías está situado justo a la entrada de la tienda, al lado de un paso estrecho. Me pregunto, ¿a quién se le ocurrió distribuir estos estantes en el lugar tan poco apropiado? Imagino un montón de hermosas copas rotas por los compradores…

Ahí es a dónde queremos llegar. ¡Si te ocurrió un percance, y accidentalmente rompiste una mercancía en la tienda, no te apresures a dirigirte hacia el cajero y pagar por la compra no realizada! Lo que debes hacer en una situación así, es lo siguiente:

¡Recuerda siempre esta regla! «La persona que causó el daño, estará exento del pago de perjuicios, si demuestra que el daño fue causado no por su culpa».

Quién debe pagar por los bienes rotos en una tienda

Si en los estantes no hay bordes, y tocas accidentalmente una botella de vino con tu carrito de compras – esto no es tu culpa, sino del dependiente de la tienda, responsable de ubicar la mercancía. Absolutamente todos los productos deben estar colocados de manera estable en los estantes, especialmente si se trata de los productos frágiles.

¡Todo el mundo debe hacer bien su trabajo! Por supuesto, en el ámbito del comercio, hay ciertas reglas. La administración sabe qué, dónde y cómo debe ser colocado en la tienda – para facilitar la comodidad de los clientes. Entre los estantes con los productos debe haber una cierta distancia – no menos de 1,4 metros (para un área comercial de hasta 100 m²) hasta 2,5 m (para uno de 400 m²). Estos requisitos pueden variar según la región, pero la idea es esta.

Si rompiste alguna mercancía en la tienda, y el guardia comienza a agredirte, comportándose groseramente, amenazando o, incluso, intentando revisarte. ¡Debes ser capaz de defenderte! Ten en cuenta que tales acciones de su parte son inadmisibles y castigados por la ley, son considerados como un abuso de poder.

Recuerda: Tú estarás obligado a pagar por los objetos rotos, sólo si tu culpabilidad se pruebe en los tribunales. ¡De lo contrario – nadie puede exigirte nada!

Mantente inflexible en cuanto a tu inocencia. Solicita al administrador el libro de quejas y describe, con detalle, todo lo sucedido. Indica el tiempo cuando ocurrió el suceso – para que sea más fácil encontrar las imágenes de la grabación de vídeo de seguridad. Describe si el piso de la tienda es demasiado resbaladizo, si los pasillos entre los estantes son demasiado estrechos, o si los productos no están bien fijados en los estantes.

Lo más probable es que, llegado a este punto, los empleados de la tienda dejarán de exigirte algo: los litigios innecesarios y las comprobaciones adicionales no serán de su agrado. Pero si la administración de la tienda sigue insistiendo en su posición, ofréceles a resolver el asunto en los tribunales. También comunícales que vas a quejarte a las autoridades estatales, responsables por la protección de los derechos de los consumidores.

Comparte este importante artículo a tus amigos y allegados. Para muchos puede ser vital saber cómo actuar en estos casos. Si ya fuiste víctima de este tipo de incidentes, cuéntanos tu historia y cómo lograste salir de ella. ¡Tu experiencia puede ayudar a muchos!